domingo, 29 de marzo de 2009

La crisis nos afecta a todos... o a casi todos (II)

Que la crisis económica no está afectando a todo el mundo por igual es evidente. Y para demostrarlo, en esta época en la que la mayoría de la gente atraviesa mayores o menores dificultades, la iglesia católica ha decidido (una vez más) colocarse en el lado opuesto del sentido común en varios aspectos: su ya famosa campaña en contra de la modificación de la ley del aborto es toda una muestra de hipocresía y de desapego con la realidad.

Comencemos con los datos de la campaña: se han impreso 8 millones de dípticos, se han colocado 1300 vallas publicitarias por toda España y 3000o carteles. Por supuesto, en ningún medio he visto y oído ningún dato relativo al coste de la campaña. Haciendo una rápida consulta a una imprenta online, obtenemos unos datos que nos pueden dar una idea aproximada:
-8 millones de dípticos: 105000 €
-30000 carteles: 2900 €
-1300 vallas publicitarias: 900000 €
-Sin contar gastos de diseño, logística, etc, el total asciende a 1007900 €.

Por supuesto agradecería que alguien pudiera dar una estimación más exacta de los gastos de la campaña, ya que la iglesia tal vez cuente con medios propios, concertados, o de otro tipo. Aún así, estamos hablando de una inversión bastante importante, más en estos tiempos que corren de recesión económica (para la mayoría).

Evidentemente, aunque ha habido comentarios y opiniones contrarias a esta campaña, no he escuchado a nadie decir que atenta contra la libertad de pensamiento o de moral, que debería ser retirada, etc. Casi lo mismo que ocurrió con la campaña del "bus ateo"... Incluso muchos han "exigido" que dicha modificación de la ley del aborto no se lleve a cabo. Sí, siempre tan tolerantes y dispuestos al diálogo.

Como ya he dicho otras veces, vivimos en democracia (por fortuna para la mayoría, por desgracia para unos pocos). Todos tenemos derecho a expresarnos y a dar constancia de nuestras ideas. Sin embargo, hay gente que aún no entiende los conceptos de libertad, tolerancia, respeto, etc. Entiendo que la iglesia tiene que defender sus ideas, como todos en este país. Lo que pasa es que no puede hacerse mintiendo, tergiversando, ni con exigencias intolerantes y retrógradas.

No voy a insistir en la hipocresía de una iglesia que protege a sus miembros pederastas, que margina a la mujer o que considera enfermos a los homosexuales. Evidentemente, para los miembros de la iglesia (todos hombres, todos sin problemas económicos o familiares) es difícil entender una situación en la que una adolescente se quede embarazada accidentalmente, y lo que le supondría en su vida. ¿Acaso es mejor que esta adolescente (y la de la otra persona, probablemente también adolescente) deba tener el resto de su vida marcada por un accidente? ¿No se merece la oportunidad de remediar dicha situación? Es probable que formar una familia "por obligación" no sea nada agradable. Es también bastante posible que los niños nacidos de embarazos no deseados no puedan disfrutar de una familia estable, lo suficientemente responsable, y que pueda darle una calidad de vida deseable. ¿Qué es mejor? ¿Tenemos derecho a decidir por los demás?

Nadie está defendiendo el asesinado en masa de niños nonatos. Yo creo que el aborto debería ser siempre la última opción, pero no debemos negárselo a quien no pueda afrontar un embarazo no deseado. Por supuesto, la educación es siempre una ayuda inestimable, pero vivimos en un mundo bastante imperfecto. Si procuramos a los jóvenes una educación sexual correcta y completa, evitaríamos muchas situaciones de este tipo. No olvidemos que hoy día existen muchos métodos para evitar un embarazo no deseado: preservativos, píldoras anticonceptivas, la píldora del día después, etc. Hagamos un esfuerzo para evitar llegar a tomar esas decisiones que sin duda son duras, y difíciles de tomar. No creo que haya gente feliz por tener que tomar la decisión de abortar. Seamos comprensivos.

Como siempre, lo mejor es informarse, formarse una opinión propia y contrastada, y llegar a una conclusión meditada y no impuesta.