miércoles, 28 de enero de 2009

Sin rastro de vergüenza




El tema del bus ateo está poco a poco cobrando importancia, y ya recorre varias ciudades españolas. Prueba del éxito que está teniendo la iniciativa son los continuos ataques que está sufriendo esta campaña por parte de los creyentes y de la jerarquía eclesiástica. Pero lo más triste de todo esto es el argumento que esgrimió la Conferencia Episcopal Española: Atenta contra la libertad religiosa. Además, por supuesto, de ser una "blasfemia y una ofensa a los que creen".

Y ahora me pregunto yo: ¿Desde cuándo una religión como la católica (o la musulmana, o las variantes de éstas) ha defendido la libertad religiosa? ¿Acaso la religión católica considera que las demás religiones son también "verdaderas"? Pero lo que más me repatea el hígado y me toca las narices, es que sean ellos los que se llenen la boca con la palabra "libertad". Precisamente cuando el objetivo principal de la mayoría de las religiones es negar la libertad de las personas, a nivel intelectual, moral, etc.

Ya desde que nacemos tenemos que ser bautizados, se nos impone el dichoso pecado capital porque nuestros supuestos antepasados de hace miles de años decidieron hacer algo que se les había prohibido (demostrando de paso que el dios católico mintió descaradamente, y aún así, pillado en la mentira, decidió castigar a toda la especie humana). Seguimos con el lavado de cerebro de la catequesis, las confesiones, los domingos a misa, el rito del matrimonio, etc. ¿Seguro que todo esto es para garantizar la "libertad religiosa"? ¿Dónde queda la libertad de elección?

Pongamos el caso contrario: En muchos colegios públicos, aún hay crucifijos colgando de las paredes. ¿Acaso no supone este hecho un grave atentado contra la libertad religiosa y moral de los niños y niñas que van a clase en colegios públicos? (España es un país laico, teóricamente) Eso sin hablar del contínuo intrusismo de la Conferencia Episcopal en la vida pública de nuestro país. Es evidente que no soportan la pérdida del poder que tuvieron antaño, y hacen lo posible por intentar mantenerse a flote. Pero ya está bien de aguantar a estos parásitos de la sociedad. No quiero faltar el respeto a nadie, pero cada día que pasa cuesta más trabajo mantener el tipo y pensar que vivimos en una sociedad democrática, que permite lo que ellos han negado desde que consiguieron todo el poder que tienen: LA LIBERTAD DE EXPRESAR UNA OPINIÓN, POR MUY CONTRARIA QUE SEA A LA NUESTRA. Tal vez deberían probar de su propia medicina, aunque fuera solo por unos días...

"El fanatismo es a la superstición lo que el delirio es a la fiebre, lo que la rabia es a la cólera. El que tiene éxtasis, visiones, el que toma los sueños por realidades y sus imaginaciones por profecías es un fanático novicio de grandes esperanzas; podrá pronto llegar a matar por el amor de Dios..."

"La ignorancia afirma o niega rotundamente; la Ciencia duda."

"No estoy de acuerdo con su opinión, pero defenderé hasta la muerte su derecho a expresarla".

Voltaire

3 comentarios:

  1. Toda la razón. La libertad es, para la Iglesia Católica, un valor variable y amodable a sus conveniencias y creencias.

    Si les conviene, es sano ejercicio de la liberad sino, es límite malvado satánico de SU libertad.

    Saludos.

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  2. Siempre han sido así, y lo peor es que muestran "ceguera" de toda índole: no ven nunca más allá de sus propias narices, y tampoco (cuando les conviene) ven todo el panorama pero no ven los propios problemas y carencias de moral.
    En general, los creyentes fanáticos o que tienden al fanatismo, se ven incapacitados de ver más allá de sus narices, aún cuando se les presenten pruebas o argumentos: simplemente los obvian y cambian de tema.
    Por ejemplo, para ver cómo piensa una persona fanática, ver:
    http://naturalezayracionalismo.blogspot.com/2009/01/debate-fundamentalismo-cristiano-vs.html

    http://naturalezayracionalismo.blogspot.com/2009/01/debate-fundamentalismo-cristiano-vs_28.html

    http://naturalezayracionalismo.blogspot.com/2009/01/debate-fundamentalismo-cristiano-vs_3622.html

    Saludos.

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  3. Pero es que me hierve la sangre cuando los oyes decir que es somos los ateos los que no respetamos la libertad de los demás, o que intentamos imponer nuestras ideas. Es que no es justo, y empiezo a estar cansado de que sean tan falsos y mentirosos.

    Saludos.

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