sábado, 10 de enero de 2009

Isaac Asimov y las creencias religiosas

Isaac Asimov nació en 1920 en Bielorrusia, aunque su familia se trasladó a Nueva York cuando él tenía solo 3 años de edad. Desde muy niño fue aficionado a la ciencia-ficción, primero como lector y, poco después, también como escritor. Si bien es cierto que sus principios no fueron excesivamente buenos (como él mismo reconocía), poco a poco fue consagrándose como uno de los más importantes escritores de ciencia-ficción del siglo pasado.

Además de ficción, escribió numerosos libros y textos divulgativos. Sobre ciencia principalmente, aunque también sobre Historia.

A nivel personal, Asimov fue una persona progresista, defensora de la ciencia y el uso de la razón para mejorar la sociedad y a la humanidad en general.

No sentía pudor de declararse ateo, y era considerado un Humanista: los humanistas creen que los seres humanos somos responsables de nuestros logros y de nuestros problemas; que las cosas buenas y las malas no están influidas por ningún tipo de ser sobrenatural, y que los problemas de la humanidad pueden resolverse sin estas entidades. Su visión de la religión puede resumirse con una frase suya: "No tengo la evidencia para probar que Dios no existe, pero tengo una sospecha tan fuerte de que no existe, que no quiero perder el tiempo". También creía que "Rendirse a la ignorancia y llamarlo Dios ha sido siempre prematuro, y sigue siendo prematuro hoy día". En otra ocasión, dice: "No me sentiría satisfecho si mis hijos decidieran ser religiosos sin discutirlo con ellos, de la misma manera que no me sentiría satisfecho si decidieran fumar regularmente o comenzar con alguna otra práctica que considerase perjudicial para la mente o el cuerpo". Sobre dios y la vida después de la muerte comenta: "También me gustaría un Dios que no permitiera un Infierno. Una tortura infinita solo puede ser el castigo de una maldad infinita, y no creo que exista tal maldad infinita, ni siquiera en el caso de Hitler".

En muchas de sus historias de ciencia-ficción hace referencia a las creencias religiosas, atacando a veces, sutilmente, las inconsistencias de estas creencias.

En "Fundación", una de sus sagas más conocidas, describe la religión como un medio (del poder) para controlar y manipular a los débiles y a los ignorantes.

"Anochecer", una de sus mejores y más conocidas historias cortas, es un ataque directo a las supersticiones y creencias sin base científica o racional, y un llamamiento a la razón y al conocimiento a través de la ciencia, como nuestro mejor instrumento para conocer el universo del cual formamos parte.

"La última pregunta" empieza como una anécdota entre dos compañeros de trabajos medio ebrios, y termina... bueno, sólo diré que este relato corto es sencillamente genial, y que merece la pena leerlo sin tener ninguna idea previa sobre él.

En "La última respuesta", un hombre, poco después de morir, vuelve a una existencia eterna que en poco se parece al paraíso o al infierno. En esta historia vemos que un ser todopoderoso y eterno no es tan omnipotente como podría pensarse.

Aunque más crítica todavía es "La trompeta del Juicio Final", donde incluso un ángel es capaz de hacer ver a dios que se ha equivocado, teniendo que rectificar en una importante decisión.

Creo que Asimov fue una grandísima persona, preocupada por las personas, como demostró durante toda su vida. Perteneció a la organización Mensa y a la Asociación Humanista Americana. Como comentaba antes, defendía la igualdad de todos los seres humanos. Esto incluía la igualdad de derechos de la mujer, algo que hoy damos por hecho, pero que hace cincuenta años no estaba tan claro. Desde aquí me gustaría recomendar encarecidamente que todo el mundo leyera sobre Isaac Asimov, y que leyera sus historias, artículos, etc.

"No tengo miedo de morir e ir al Infierno o (lo que sería considerablemente peor) ir a la versión más popular del Cielo. Espero la muerte como la nada y, por quitarme todos los posibles miedos a la muerte, estoy agradecido al ateismo".
Isaac Asimov.

3 comentarios:

  1. Tu lo has dicho: un gran escritor. De hecho, escribió más de 300 libros, y lo más sorprendente es que todos ellos guardan gran calidad.
    Asimov fue un gran escritor y un gran divulgador científico. Particularmente recomiendo leer Guía de la Biblia, Cien Preguntas Básicas sobre la Ciencia y la saga Fundación.
    Un saludo.

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  2. Asimov es uno de los tres grandes de la ciencia ficción. A mí me gusta, pero el estilo de Arthur C. Clarke me parece más llevadero (aunque a veces pierde por excesivo cientifismo).

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  3. Pero tan importante como es que fue un gran escritor, es que también fue una gran persona. Eso es incluso más importante, porque las grandes personas suelen influir en mucha gente, por lo que es importante lo que dicen.

    Por suerte, Asimov cada vez que hablaba, lo hacía con propiedad.

    Saludos.

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